Las salas
La Central Oculta no es una sola sala. Es un pequeño circuito.
La Nave
La Nave es la primera descarga. Espacio alto, luz baja, una barra capaz de aguantar un golpe de gente sin perder la compostura. Aquí se aterriza después del trabajo, después de cenar, después de un tren que tardó más de la cuenta.
La Sala de Escucha
La Sala de Escucha está detrás de una puerta más pesada. El techo baja. Los discos retrasan todo unos segundos. Las voces se vuelven murmullo y las copas llegan sin que nadie tenga que hacer señas.
El Laboratorio
El Laboratorio respira detrás del cristal. Cobre, serpentines, tarros, cosas que necesitan tiempo. No es un espectáculo; es la parte silenciosa de la máquina que obliga al resto a ser sincero.
Cuarto Rojo
El Cuarto Rojo despierta después de las veintiuna. El color está en las paredes, no en las luces. La música vive más cerca del pecho que del techo. Aquí no se grita. Uno se inclina hacia delante. Al salir, la sala principal parece más luminosa que antes.
Puedes quedarte toda la noche en una sola sala. Puedes ir pasando y tratar el bar como un circuito pequeño y paciente. No hay forma incorrecta de moverse, sólo tu propio recorrido por el edificio.